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Una gran lección para los argentinos en particular y para los hombres en general. Una reflexión profunda para quienes somos docentes...

No tiene que ver con este mes calendario pero hoy llegó a mis manos y no quiero esperar al 2 de abril para compartirlo...

Cuenta regresiva....

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¿Será que tenemos alma de presos? Llega esta altura del año y nos convertimos sin querer en esmerados contadores de los días, horas y minutos que nos faltan para llegar al 31 de diciembre. Las vacaciones son la mejor e indiscutible excusa. ¿Quién no las espera? Y cuánto mejor si vienen con aroma a mar, sierras o cualquier lugar que nos transporte por unos días a otra frecuencia. Pero más allá de eso, pareciera que el cambio "numérico" de año fuera mágico. Si el 2010  fue de esos años memorables, en que la vida no se cansó de sonreírnos, no queremos que termine. Por las dudas...para no cambiar la racha... Si por el contrario, fue de esos francamente olvidables, creemos que sólo por llegar el Año Nuevo, nuestra suerte cambiará en 24 hs. Están los años en que se nos da por hacer balances. Están los años en que la vida nos cambia por completo...para bien o para mal..... Están los años en que sencillamente querés que se terminen para renovar pilas, descanso mediante.Nad...

No es mío.... pero lo comparto...¿El mundo que le dejamos a nuestros hijos?¿O es al revés?

Leopoldo Abadía (autor de " La crisis Ninja ") dice en su artículo:   Me escribe un amigo diciendo que está muy preocupado por el futuro de sus nietos. Que no sabe qué hacer: si dejarles herencia para que estudien o gastarse el dinero con su mujer y que "Dios les coja confesados". Lo de que Dios les coja confesados es un buen deseo, pero me parece que no tiene que ver con su preocupación. En muchas de mis conferencias, se levantaba una señora (esto es pregunta de señoras) y decía esa frase que me a mí me hace tanta gracia: "qué mundo les vamos a dejar a nuestros hijos?" Ahora, como me ven mayor y ven que mis hijos ya están crecidos y que se manejan bien por el mundo, me suelen decir "qué mundo les vamos a dejar a nuestros nietos?" Yo suelo tener una contestación, de la que cada vez estoy más convencido: "y a mí, qué me importa?!" Quizá suena un poco mal, pero es que, realmente, me importa muy poco. Yo era hijo único. A...

La muerte siempre sorprende...

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Hoy seguramente es un antes y un después en la historia argentina... Hoy un hombre deja sin esposo a una mujer y sin padre a dos hijos... Su cuerpo le había dado avisos serios pero nadie los tomó en serio y menos que nadie él... Si sus ideas me convencían???? No, casi ninguna.... Si la gente que lo rodeaba me da confianza? Ni un poquito... Si admiraba su pasión y su compromiso con sus ideales? Absolutamente.... Si todo eso ahora importa? En principio no... En primer lugar no puedo dejar de pensar  en que detrás de esa banda presidencial, de esa figura que me provoca un rechazo a flor de piel, hay una mujer. Una mujer que hoy perdió a su compañero de toda la vida. Y eso sí me sensibiliza. Pensar que no sólo debe sostener su propio dolor y el de sus hijos, sino contener a todo un país que está inmerso en una sensación de intranquilidad frente a un futuro incierto... Pero antes que nada está su propio dolor... Y las opiniones sinceramente impregnadas de dolor de los seguid...

La neurona sigue de huelga....pero encontré algo interesante...

Especial para lanacion.com   Los hijos de la noche....por Rolando Hangling   Pensándolo bien: ¿Qué tiene que hacer un chico de 16 años, a las cinco de la madrugada, en las inmediaciones de la Ruta Panamericana , después de bailar en Pachá? ¿Qué tienen que hacer todos nuestros hijos adolescentes, de 12 a 19 años, en boliches donde se fuma, se bebe alcohol, se estropea el oído, se gritan insensateces y en cualquier momento se muere en la humareda de un incendio, o a manos de los desalmados que abundan a esas horas? No son horas. La clase media argentina, tradicional reserva de talentos que ha producido a Domingo F. Sarmiento, a Juan B. Alberdi, a Juan B. Justo, a René Favaloro, a Luis Sandrini, a Ricardo Lorenzetti, a Gerardo Sofovich, debe buscar en sus entrañas y lanzarse a una profunda mutación. De vuelta al estudio, el trabajo, el ahorro. Como ha sido siempre, antes. Los adolescentes no tienen ninguna necesidad de bailar. No es uno de los derechos h...

Feliz día a todas las mamis! (Me llegó x mail!)

A TODAS LAS MAMÁS   Mamá es esa señora que lleva en el bolso un pañuelo con mis mocos, un paquete de toallitas, un chupete y un pañal de emergencia. Mamá es ese cohete tan rápido que va por casa disparado y que está en todas partes al mismo tiempo. Mamá es esa malabarista que pone el lavarropas con el abrigo puesto mientras le abre la puerta al gato con la otra, sosteniendo el correo con la barbilla y apartándome del tacho de basura con el pie. Mamá es esa maga que puede hacer desaparecer lágrimas con un beso. Mamá es esa forzuda capaz de sostener en un sólo brazo mis 15 kilos mientras con el otro entra las bolsas llenas de compras. Mamá es esa campeona de atletismo capaz de llegar en décimas de segundo de 0 a 100 para evitar que me descuerne por las escaleras. Mamá es esa heroína que vence siempre a mis pesadillas con una caricia. Mamá es esa señora con el pelo de dos colores, que dice que en cu...

La vida no es una telenovela (pero cuánto se le parece a veces...)

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Nunca lo quiso así... Soñaba con ese momento como sucede en las telenovelas. Entregar un sobre con el resultado del análisis podría ser...Regalar una cigüeñita de peluche, demasiado cursi... O la típica entrega de escarpines en la mesa familiar, tal vez. De cualquier manera la alegría de la familia sería completa. Pero todo planificado de a dos. Nada fue así. Sola, con los ojos llenos de lágrimas, esperó el correr de las horas esa tarde. El día transcurrió demasiado lentamente hasta tener en sus manos el sobre que le confirmaría la gran noticia. Sólo una fiel amiga a su lado, estrechándola en sus brazos, conteniendo esas lágrimas, mezcla de felicidad e impotencia. ¿El papá? Vaya uno a saber...Viviendo otra historia... Obnubilado por alguien que le hizo perder tantos años de matrimonio en segundos. Una historia que lo mantenía alejado del momento más trascendente en la vida de un hombre: el anuncio de la llegada de su hijo. Esos nueve meses nada tuvieron que ver con las nueve...