17/5/11

Airbag

Siempre fui de las que ponían la otra mejilla...Quizás tanta escuela de monja me formateó el cerebro.
Pasara lo que pasara una y otra vez, Gla estaba ahí. Para conciliar, para perdonar, para entender...
Como bien me definió una amiga, soy una especie de "airbag". La que siempre ayuda a amortiguar los golpes, impidiendo que los seres que quiero se lastimen. Ayudando a frenar cualquier emoción violenta que amenace con romper la armonía. Previniendo discusiones o suavizándolas para que nadie salga herido.
Y obviamente el resultado era mi corazón arrugado y maltrecho como queda ese dispositivo en el automóvil que acaba de chocar.
Pero hubo un día, que no llego a identificar cuál fue, en que decidí dejar de serlo. Quizás fue cuando me di cuenta que nadie se ofrecía de airbag para proteger a mi familia, sino por lo contrario, se ensañaban y lastimaban hasta lo más profundo.
Ahí me reconocí como una leona que sale a defender a los suyos, sin importarme si era yo la que esa vez lastimaba, sencillamente porque no se merecían semejante consideración de mi parte. Las lágrimas en los ojos de mi hija y el dolor profundo en los ojos del hombre que amo hace ya veintidós años, me hicieron ver que ya no valía la pena componer situaciones que a nadie parecían importarle. Que cada cual se hiciera cargo.
No me reconozco: a la defensiva y rencorosa.
 Si yo no era así. ¿Soy realmente así? ¿Será que ya no soy capaz de perdonar?
¿Poner la otra mejilla? Ya no...Ya basta!

8 comentarios:

Gamar dijo...

Estamos menos pacientes.
O aprendimos a ser más pragmáticos y a ver lo que realmente vale la pena.
Como sea, tenían razón con lo de los cambios a los 40.
Lo digo por mi.
Saludos

Gla dijo...

Absolutamente...
Tolerancia 0!
Estoy convencida de que esta es la mejor edad....lejos...Porque no somos tan grandes para sentirnos viejos, y no tenemos la inmadurez de la juventud que nos llena de inseguridades. Sabemos qué queremos, o al menos qué no queremos....Que nos animemos a actuar en consecuencia es otra cosa. Yo estoy en ese camino...

Fabiana dijo...

Te entiendo Gla.

Yo no me reconozco como "conciliadora" pero sí como una mujer que no ha sabido decir lo que necesitaba simplemente por tratar de que los demás se sintieran bien.

Por ser así, he recibido golpes de gente muy cercana hasta que llegó el momento de decir basta.

Primero estoy yo siniténdome bien donde quiero, como quiero y sobre todo poniendo en claro las reglas del juego.

Inevitablemente vamos cambiando, no se trata de intolerancia, sino de estar mejor con uno mismo.

Besos.

Gla dijo...

Elegir estar bien con uno mismo trae sus problemas, está en nosotros bancarlos sin dejar de sentirse bien, no?

Patrycia dijo...

elegir lo mejor para nosotros aunque suene a ser intolerantes...!

beso y que lindo leerte otra vez (aunque enojada no?)

Gla dijo...

Patry: ¡Sí!!Estoy rabiosa!!!
Y bue, ya pasará!

Lao dijo...

Un poco de hoy y un poco de ayer. Creo que no está mal volver de vez en cuando a las fuentes de lo que uno recibió. Reencontrarse con verdades profundas que por algo fructificaron. Por alguna razón son parte de uno. Tambien eso nos enseña a amarnos a nosotros mismos y a no renegar de como somos en realidad. Eso no quita evolucionar. Mis mejores intenciones de felicidad para vos.

Gla dijo...

Gracias Lao...Espero de verdad que se trate de evolución!