No somos la familia Ingalls.
Una tristeza infinita invade todo lo que hago y todo lo que pienso. Tengo la conciencia tranquila de haberlo intentado todo en pos de una unión familiar que parece interesarme sólo a mí. ¿Será el momento de decir "hasta aquí llegué"? Así lo siente mi compañero de toda la vida, con el dolor en los ojos y la rabia en la voz. Me agradece todos mis intentos por lograr que su familia forme parte de la mía.Y a pesar de haber pasado más de veinte años, con decepción veo que no logré nada.Se me retuerce el alma al sentir que un puñal le atraviesa el corazón en cada palabra Me invade un rencor que hasta ahora no conocía. .Allá ellos y acá nosotros. ¿Y en el medio? Mi hija queriendo no perder nada de lo que hasta hoy creía un paraíso de luz. ¿Cómo explicarle que "La familia Ingalls" existía sólo en la tele, si por cuestiones generacionales ni siquiera los llegó a conocer? ¿Cómo hacer que la madurez de sus casi catorce años vean la situación con ojos adultos? ¿Cómo m...