19/3/11

No somos la familia Ingalls.

Una tristeza infinita invade todo lo que hago y todo lo que pienso.
Tengo la conciencia tranquila de haberlo intentado todo en pos de una unión familiar que parece interesarme sólo a mí.
¿Será el momento de decir "hasta aquí llegué"? Así lo siente mi compañero de toda la vida, con el dolor en los ojos y la rabia en la voz. Me agradece todos mis intentos por lograr que su familia forme parte de la mía.Y a pesar de haber pasado más de veinte años, con decepción veo que no logré nada.Se me retuerce el alma al sentir que un puñal le atraviesa el corazón en cada palabra
Me invade un rencor que hasta ahora no conocía.
.Allá ellos y acá nosotros.
¿Y en el medio? Mi hija queriendo no perder nada de lo que hasta hoy creía un paraíso de luz.
¿Cómo explicarle que "La familia Ingalls" existía sólo en la tele, si por cuestiones generacionales ni siquiera los llegó a conocer?
¿Cómo hacer que la madurez de sus casi catorce años vean la situación con ojos adultos?
¿Cómo manejar su dolor si sus ojos de nena aún sueñan con la mesa grande de los domingos?
¿Cómo evitarle la tristeza con una explicación que ni siquiera yo encuentro?
¿Cómo hacer para que mi propia historia infantil no se cuele entre nosotras, impidiéndome tomar, quizás, las decisiones que debería, sólo porque no soportaría que sufra lo que yo sufrí?
¿Cómo puedo dejar de pensar, si mi cabeza y todo mi cuerpo se hicieron eco inmediato del pesar que esto me causa?
No somos los Ingalls, ni lo pretendía.
Sólo quería un lugar en la agenda y en la mesa de quienes dicen llamarse FAMILIA.

16 comentarios:

Fabiana dijo...

Ay Gla, no sabés la tristeza que me causa leer esto.

Yo soy una de las que sigue creyendo en la familia y apuesto cada día a ella. Es un trabajo cotidiano más arduo que cualquier otro y muchas veces nos quedamos en el camino.

Pero la realidad indica que cuando la cosa no va, no se puede seguir insistiendo.

No podemos inventar una familia que no es, ni retener a alguien que seguramente en sus sentimientos ya se fue.

Creo que lo más importante es haberlo intentado y saber que agotaron todos los recursos para componer la relación.

Cuando algo se rompe, aunque se arregle, ya está roto.

Te deseo lo mejor y se que lo vas a superar porque sos una mujer inteligente.

Besos.

Minombresabeahierba dijo...

¿Para que perdió y sufrió veinte años en gente que no merece ni una hora dedicarles?

Disfrute SU verdadera familia.

Abrazo

ARIADNA dijo...

para mi la familia es lo mas importante pero a veces no depende de uno lo que sucede y la realidad nos supera, un abrazo enorme y mil besos

Carolina dijo...

es definitivo la flia ingals solo esta en la tele porque està formado por personas reales. Es muy doloroso, pero a veces hay que dejar morir algo para no morir con ello, y poder renacer...
Auqnue sè que es un camino doloroso y dificil, prolongar ciertos vinculos y situaciones es igual de doloroso, es agonizar toda la vida.

Te deseo mucha fuerza y coraje

Gamar dijo...

El otro día lo leí y no comente nada. Realmente me asuste y veo que algunos lectores interpretaron lo mismo.
El problema es que algunos parientes son problemáticos?
Pero mire que se va a poner mal por eso. Usted preocúpese por SU familia, los demás son de adorno para las fotos. Al menos a mi me preocupan demasiado poco. Lo importante son mi familia y mis amigos, no puedo hacer esfuerzos para demostrar cariño inexistente con tal de unir lo que no se quiere unir.
Saludos

Gla dijo...

Hola a todos!
No saben qué bien me vienen sus comentarios...me cuesta darme cuenta de que estoy equivocada, de tanto escucharlo y "leerlo" quizás termine convenciéndome. ¡Qué pena! Me gusta conciliar y que reine la armonía. Y no me resigno a vivir en la vereda contraria!

Lao dijo...

"No nos dejes caer en la depresión y danos nuestro pan" Sabés Gla que la Familia Ingalls me gusta mucho porque es completamente real y profunda.
Mis hijos saben de mis errores que, como todo padre (o madre) cometemos pero sin mala intención. Y ellos lo comprenden cuando nosotros los reconocemos sin necesidad de meternos en un pozo, un beso o alguna cosa que hagamos juntos los curará. Por regla general la cosecha de nuestros esfuerzos, la notamos cuando ya han pasado la adolescencia. Siempre y cuando le demostremos que seremos sus padres para siempre y que para siempre contarán con nosotros a pesar de nuestros defectos. Los mejores deseos para ustedes.Ciertamente, con un gran respeto.

Gla dijo...

Lao: Ojalá tengas razón y mi hija sepa entender y disculpar el dolor que le causamos con algunas decisiones.¡Gracias por el consejo!

Verónica Molina dijo...

Ay, Gla, una cosa es la familia chica (ustedes tres, ponele). Y otra cosa es la familia grande, la familia que viene adosada a la historia del otro y a la tuya propia. Y ahí... hay muchos matices. Sé que veinte años es mucho tiempo y personas sensibles como vos miden todo lo compartido desde allí hasta acá y lo consideran valioso, pero no en todo el mundo cala hondo ese sentimiento. A lo mejor en esos parientes hoy hay otras necesidades todas mezcladas, como vientos de cambio, insensibilidades o egoísmos, vaya uno a saber.

La mesa grande se puede compartir con otra gente, también: amigos, otras familias, gente linda que uno no pudo conocer más y mejor por falta de tiempo y oportunidad.

Beso grande.

Mal atendida dijo...

SIENTO TAN PROFUNDAS TUS PALABRAS GLA. SÓLO USTEDES SABEN QUÉ ES LO MEJOR PARA HACER.. LO ÚNICO QUE PUEDO DESEARTE ES FUERZAS Y QUÉ CONFÍES EN VOS MISMA.

UN BESO GRANDE, http://malatendida.blogspot.com :)

Gla dijo...

Vero: Lo estoy aprendiendo...a los tumbos!!!!

Malatendida...Gracias! Ya va pasando!

Milenius dijo...

Gla: nunca son sencillas estas cosas, y menos lo es explicarle a un hijo estas vueltas de la vida. Pero toda esa energía que utilizaste para unir lo "injuntable" podés usarla ahora para armar una familia nueva: más chica, tal vez, menos Ingalls, pero auténtica. Los chicos entienden mucho más de lo que nosotros creemos. No hay que subestimarlos. Lo que es un dolor para ella hoy, es una manera de aprender.
Te mando besos y un abrazo enorme.

Gla dijo...

Milenius: Sé que es así pero...¡Cómo duele que tengan que atravesar estas cosas y no lo vivan como desamor! (Aunque en el fondo tal vez lo sea!)

Patrycia dijo...

Querer es tener el valor de chocar con los obstáculos.

Stendhal

ya esta no?
bue cambie de ruta y disfrute de lo que tiene ,otros se lo perderán!

besote de sabadete con ganas y sin ganas!

Lola dijo...

Hola, acabo de encontar tu blog y realmente este comentario me pegó malll!! es exactamente lo mismo que a mi me pasa!! Es como estar leyendo la hitoria de mimarido, mi hija y yo. La única diferencia es que mi niña tiene 6 y todavía no entiende demasiado. Solo que las ausencias cada vez son más notables. Desde hoy te sigo y espero leas este comentario auqnue fue hace bastante tu entrada. Un beso

Gla dijo...

Patry: Tarde pero seguro mi rta. Gracias por el consejo!

Lola: Bienvenida: ¡Qué ironía! Llegás a mi blog cuando estoy evaluando dejarlo...Gracias por pasar, el tiempo dirá si volveremos a reencontrarnos por aquí. Pasaré a visitarte!