2/10/11

Esclavitud moderna (Me llegó por mail)


Marguerite Yourcenar, en su magnífico libro "Memorias de Adriano", escribió:
"Dudo que toda la filosofía de este mundo consiga
suprimir la esclavitud, a lo sumo le cambiarán el nombre".
Hasta no hace mucho tiempo, en Estados Unidos, a los esclavos nuevos se les ataba una bola negra de hierro muy irregular (no era una bola perfecta), con una cadena y un grillete, al pie, para que no escaparan corriendo de los campos de algodón.
Los amos, para usar un eufemismo (palabra políticamente más correcta, suena más bonito), le llamaban "BlackBerry" (cereza negra). Ese era el símbolo de la esclavitud. Un esclavo estaría forzado a dejar su vida hasta perecer sin poder escapar en esos campos de siembra. Así se hicieron las riquezas que hoy dominan el mundo.
Ahora, a los nuevos empleados no se les amarra una bola de hierro para que no escapen; se les da un "BlackBerry" y quedan inalámbricamente atados con ese "grillete", al igual que los esclavos; no lo pueden dejar de lado y quedan atados al trabajo todo el tiempo.
Es el símbolo moderno de la esclavitud.
Gerentes, ejecutivos, directores y empleados en general tienen uno, y cualquiera puede ver cómo están pegados a él todo el tiempo; en el baño, en el auto, en el cine, en la cena, al dormirse y no hay forma de escapar cuando les llama el jefe o cuando les mandan correos.
No hay manera de decir que no les llegó o que no escucharon, porque ese aparatito avisa si llamaron y no contestaron, si tienen mensajes por leer, si los leyeron y si los demás abrieron sus correos, les marca citas, horarios, les despierta, se apaga solo, se prende solo, y permite estar idiotizado horas en internet, mientras sus esposas, esposos, novias o novios y sus hijos y familias les reclaman porque no les prestan atención.
Y ahí se ven, modernos ejecutivos que se sienten muy importantes, porque "el jefe" les dio su BlackBerry para que no escapen de los campos del trabajo.
Como se ve era imposible pensar un nombre mejor…

5 comentarios:

Carolina dijo...

si!!! que "casualidad"... A mì me dieron un celular que queda en la oficina en el horario de trabajo. Por ahora logro poner muy bien los lìmites en mi horario de trabajo... veremos si sigue asì

Gamar dijo...

Yo vivo en el paraíso entonces?

Gla dijo...

Carolina...Ese es el punto...saber poner los límites,no?

Gamar: Si usted lo dice...yo le encuentro algún atractivo a los aparatitos modernos mientras no esclavicen...(Aunque no tengo Blackberry)

Myriam dijo...

Hola Gla! Gracias por pasar por mi blog, te devuelvo la visita. Leí varias entradas pero esta me enganchó y me dejó con la boca abierta.

Yo no sabía que ese era el origen del nombre de las blackberries, es sorprendente y tienes toda la razón en el análisis que haces. Como dicen, esos aparatos sirven para acercar a los que vivien lejos pero separan a los que vivien cerca. Me gusta tu reflexión, muy cierta.

Un abrazo grande.

Gla dijo...

Gracias Myriam por pasar! Yo soy una esclava de la red! Y bue...algún vicio hay que tener!