Q uienes amamos tanto las palabras...decirlas, escribirlas, leerlas, escucharlas.... A veces nos olvidamos que hay otro tipo de lenguaje, que transmite a veces muchísimo más.... Es el lenguaje del Silencio.... De las palabras no dichas que uno debe interpretar a su manera... De las miradas frías, distantes, apasionadas, confidentes, cómplices... De los gestos expresivos, con la cara, con las manos, con todo el cuerpo, o simplemente sin gesticular... De la ausencia que debería ser presencia o viceversa... Indiferencia, amor, censura, invitación, apatía, emoción, tristeza, entrega, desdén, punto final... ¡Cuántas veces malinterpretamos las palabras! Las que se dicen y se escuchan, se escriben y se leen... Porque nuestra subjetividad no nos permite ponernos en el lugar de quien las formula... ¡Cuánto más pueden malinterpretarse los gestos, las miradas, las ausencias y las presencias...los silencios! ¡Cuántas veces les damos el significado que nos dictan nuestra cabeza y nuestro...
Comentarios
¡Abrazo fuerte!
El mito del eterno retorno, mire.
Beso grande.
Lao: Sí, pero nadie cambia tanto como para traicionar sus principios.....tal vez muestra por fin que sus valores eran otros...
Verónica...Puede ser....pero mientras no perdamos nuestra esencia...
Es decir. Yo nunca me voy a volver un humanista. Tal vez si me ponga más antisocial que nunca.
Ultimamente me dicen que cambié mucho. Pasa que quiero hacer las cosas que quiero hacer y estoy dejando de ponerme en último lugar en la lista de prioridades como venía pasando en los últimos años. Que ya fueron demasiados.
Cuando notamos que los que están a nuestro alrededor demuestran esos cambios, deberíamos alegrarnos y acompañarlos en esa liberación, aunque casi nunca pasa así.
Eso es lo que su texto me despertó contarle, pero intuyo que cuando escribía se refería a otra cosa.
Como sea, le dejo un beso y disculpe por tardar tanto en volver.